
Bicicletas eléctricas: movilidad sostenible al alcance de la mano
Equipo Editorial de Top Bike Tours Portugal
August 8, 2024
643 words
3 minutes
Igual que está ocurriendo en el mercado del automóvil, la movilidad sostenible se está ganando el corazón —y las piernas— de los portugueses, para quienes la bicicleta es el medio de transporte favorito.
Aunque a los puristas no les acaben de convencer estas nuevas bicicletas con motor, lo cierto es que la electrificación ha democratizado el ciclismo: permite, por ejemplo, que personas mayores o con menos forma física lleguen a lugares que de otro modo les estarían completamente vedados.
Además de hacer posibles salidas familiares tranquilas y muy agradables, las bicicletas eléctricas tienen una serie de ventajas económicas y ambientales que las convierten en uno de los principales medios de transporte del siglo XXI. Y, encima, son fáciles de usar.
¿Cómo funciona una bicicleta eléctrica?
Las e-bikes o bicicletas eléctricas funcionan como un amplificador de nuestro pedaleo, sobre todo gracias a su sistema de transmisión eléctrica. En la práctica, esto significa que, al pedalear, activamos el motor que, a su vez, reduce el esfuerzo necesario para mover la bici.
Como veremos más adelante, hay distintos tipos de bicicleta eléctrica, pero todos, sin excepción, utilizan un motor eléctrico y una batería que nos ayudan a impulsar la bicicleta. Por norma general, este tipo de bici incorpora un mando que no solo permite elegir el nivel de asistencia al pedaleo, sino también desactivarla por completo.
Al igual que los coches 100 % eléctricos, las bicicletas eléctricas llevan un sistema de frenada regenerativa que aprovecha la energía del frenado para recargar la batería.
En cuanto al motor que alimenta la batería, existen tres formas de colocarlo en la bici, y cada una acaba influyendo en cómo se comporta.
Son estas:
Motor en la rueda trasera
No solo es el sistema más habitual, sino también el más asequible que puedes encontrar en Portugal.
Aunque es silencioso, el motor añade peso en la parte trasera de la bicicleta, lo que dificulta moverla y cambiar la cubierta en caso de pinchazo.
Motor en la rueda delantera
Más frecuente en las bicicletas eléctricas de fabricación neerlandesa, este tipo de motor es más resistente que el trasero y permite montar cualquier sistema de cambios.
Como inconveniente, se pierde bastante agilidad al manejar el manillar.
Motor en el eje de pedalier
Al llevar el motor en el centro, estas bicicletas reparten mejor el peso, lo que las hace más fáciles de controlar y más estables. Por esa estabilidad y seguridad añadidas, suelen ser más caras que las de motor delantero o trasero.
Tipos de bicicletas eléctricas
Al contrario de lo que algunos piensan, no existe un único tipo de bicicleta eléctrica.
Dentro del universo del ciclismo electrificado hay bicicletas eléctricas de montaña, de carretera, de trekking, urbanas e incluso plegables, algo fácil de comprobar si decides lanzarte a alguno de los magníficos tours en bicicleta por Portugal de Top Bike Tours, que te llevan por algunos de los paisajes naturales y humanos más bonitos de nuestro país e incluso de España.
Aunque cada tipo de bicicleta eléctrica se ha diseñado pensando en superficies, terrenos y contextos distintos, todas tienen en común la asistencia al pedaleo.
Nota: las bicicletas eléctricas alcanzan velocidades máximas de unos 25 km/h y la batería se recarga con un cargador y un enchufe.
¿Cómo se usa?
Para empezar a rodar con tu bicicleta eléctrica, te recomendamos ajustar la asistencia del motor a una potencia baja.
Una vez en marcha, presta atención a la distancia de frenado: al ser más potente y tener un cuadro más pesado que una bici convencional, tendrás que frenar antes.
Y siguiendo con la frenada, conviene saber que estas bicicletas montan freno de disco, que ofrece mucha más potencia de retención. Por todo ello, lo aconsejable es frenar de la forma más suave y progresiva posible.
Nunca está de más recordarlo: igual que con una bicicleta convencional, es importante llevar siempre casco y respetar el código de circulación.
Ventajas de la bicicleta eléctrica
Entre las muchas ventajas que aporta una bicicleta eléctrica, las principales son:
- Permiten recorrer distancias más largas sin un gran esfuerzo físico, especialmente en recorridos largos como tours y salidas de varios días
- Son un medio de transporte sostenible;
- No contaminan;
- Son silenciosas y económicas;
- Existen beneficios fiscales por su compra.
